Imagen: Curso 2008

Fortalecen las tradiciones jerezanas en hijos de migrantes

Realizan cursos de verano para acercar a las nuevas generaciones a sus raíces

Silvia Vanegas - María del Refugio Hernández / IMAGEN Link

LOS HARO, JEREZ.- Por segundo año consecutivo, el Comité de Apoyo Los Haro realizó un Curso de Verano en esta comunidad, ofrecido a niños de 8 a 15 años, en el que participaron infantes y jóvenes, tanto de la localidad, como hijos de paisanos.
El objetivo es “enfrentar las necesidades de los niños y jóvenes de la comunidad binacional, México-Estados Unidos”, en este caso, de quienes radican en Jerez y el Valle de Napa, California, informó Sandra Nichols, la asesora voluntaria del Comité, originaria de Oakland, California.
Esta agrupación, conformada por paisanos radicados en Estados Unidos, tiene el interés de que el conocimiento de los orígenes de los hijos de migrantes y el respeto para su propia cultura, fortalezcan los vínculos familiares.
A la vez, se busca proporcionar una identidad sólida y sentido de autoestima a los jóvenes, que les sirven de sostén “mientras navegan lo que es la turbulencia de la adolescencia en Estados Unidos”, explicó Sandra Nichols.
Actualmente más de 200 familias originarias de Los Haro radican en Valle de Napa. En el curso de verano del año pasado participaron más de 30 jóvenes, tanto de la misma localidad como los hijos de los migrantes que radican en dicha ciudad californiana.
Para este 2008, el programa fue de 2 semanas, del 28 de julio al 8 de agosto, y participaron 41 niños entre los 8 y 15 años de edad; 15 de ellos vinieron de las ciudades Valle de Napa, Los Ángeles, Phoenix y Denver.

“Las comunidades binacionales han causado una vida confusa y con un sinfín de retos a la segunda generación de herederos de mexicanos”

Lo anterior da muestra del interés que cobró el curso luego de la primera experiencia iniciada el año pasado. En esta ocasión, las actividades fueron patrocinadas por el Comité de Apoyo Los Haro en Napa y el coordinador fue Eleazar 
Sotelo.
En un esfuerzo porque los niños aprendan la vida del campo y tradiciones del pueblo de sus padres y tierra natal, ordeñaron vacas, les enseñaron cómo se producen los quesos e hicieron tortillas a mano; en horno de barro cocieron pan dulce y salieron a la huerta a plantar árboles.
De igual forma, los participantes cortaron fruta y con ciruelas y durazno hicieron dulces; tuvieron también encuentros deportivos, clases de dibujo e hicieron servicio social en la comunidad. En el río mitigaron el calor y participaron en una lunada.
Como recompensa al esfuerzo, el grupo fue en excursión al sitio arqueológico de La Quemada, Villanueva, y al Centro Histórico de Zacatecas, donde visitaron el museo Zig Zag; también acudieron a los estudios de un canal de televisión en Jerez.
Durante el curso de verano, iniciativa de este Comité de Apoyo, los niños también recibieron pláticas sobre las tradiciones y la historia de Los Haro y de su Estado. Las actividades culminaron con una comida y la presentación de un payaso.
El comité está conformado por Óscar de Haro, vicepresidente del Napa Valley College; Luis de Reza, Jaime Félix, Norma Nava, Silvia y Roberto Segura, quienes radican en las ciudades de Napa y Santa Helena, California.
Sandra Nichols acudió a Los Haro para realizar las diversas actividades que permitieron que los hijos de los migrantes aprendieran las labores del campo.
Este programa tuvo el apoyo de Napa County Hispanic Network, Napa Valley College y el departamento de Turismo de Jerez.

ANTECEDENTES DEL CURSO
El destino de los habitantes de Los Haro, Jerez, ha sido, desde 1952, el Valle de Napa, cuando cuatro hombres llegaron ahí a trabajar en la cosecha de la uva.
Los siguieron cientos de personas más, que han ayudado a esa ciudad a convertirse en una de las zonas vinateras y turísticas más reconocidas a nivel mundial, con lo que Los Haro y Napa Valley se han convertido en comunidades 
binacionales.
Explicó Sandra Nichols que esto ha causado una vida confusa y con sinfín de retos a la segunda generación de herederos de mexicanos.
Esta realidad es especialmente grave para los hijos de los migrantes mexicanos, pues los jóvenes “se encuentran estirados entre dos mundos muy distintos”. Por un lado, el de sus padres, y por otro, una nueva realidad muy ajena.
Es por eso que los investigadores que se dedican a estudiar el tema de la segunda generación de migrantes en Estados Unidos han encontrado que quienes terminan sus estudios y los que salen adelante son los que mantienen una estrecha relación con la cultura de sus padres.
El Curso de Verano surgió de las inquietudes de los miembros del Comité de Apoyo Los Haro en Napa, una organización de oriundos de la localidad, que se reunieron en agosto de 2006 para realizar un diagnóstico del futuro de su comunidad.
Llegaron a la conclusión de que, sin intervenciones serias, Los Haro seguiría “en el rumbo del deterioro y el abandono”.
Reconocieron que entre los problemas que han surgido están el desinterés de los migrantes por su localidad, la delincuencia y la drogadicción entre la juventud.
Asimismo ha habido nuevas tensiones sociales cuando los que se criaron en Los Haro se enfrentan con los jóvenes que vienen de visita de Estados Unidos.
Anteriormente, otros vecinos de la comunidad, radicados en Napa, se han organizado para recaudar fondos para varios proyectos en beneficio de su comunidad mediante el Programa 3x1.
Pero ahora la organización decidió enfocarse en otros proyectos, uno de ellos es participar en la solución de los problemas de la nueva generación, tanto en Napa como en su rancho, Los Haro.
Para enfrentar esta situación, los miembros del comité consultaron a sus familiares y vecinos en la comunidad jerezana y luego tomaron la decisión de impulsar un programa en beneficio de la juventud.
Éste consistiría en actividades divertidas, sanas y educativas, con la meta de promover aprecio y respeto para el rancho, su historia y sus tradiciones, y al mismo tiempo construir puentes de amistad entre la juventud de Los Haro y los que vienen de visita del otro lado de la frontera.

ESTABLECEN LAZOS DE AMISTAD
Por el momento, el Curso de Verano se realiza en esta comunidad, pero los miembros del comité lo consideran un modelo que otras organizaciones binacionales podrían implementar dentro de sus propias localidades.
Por medio de reuniones comunitarias y presentaciones con fotografías e imágenes, el Comité de Apoyo Los Haro está dispuesto a compartir sus experiencias con otros clubes y organizaciones de zacatecanos y mexicanos en general.
Con esto se disponen a fijarse metas para fortalecer a las familias mexicanas radicadas en Estados Unidos y apoyar al sano desarrollo de las nuevas generaciones.
Este programa también tiene el objetivo de promover lazos de amistad y aprecio cultural entre la comunidad mexicana y la estadounidense en Napa.
Con este fin, el Comité desarrolla en ese condado vínculos con organizaciones comunitarias, negocios, instituciones educativas e individuos que apoyan su visión y el trabajo que éste realiza.
Para recaudar fondos para el Curso de Verano del año pasado, el comité vendió tamales a fines del 2007 y en abril de 2008 llevó a cabo la “Fiesta Los Haro” en las bodegas de la compañía Markham Winery en Santa Helena, Napa, California, con el mismo fin.
Gracias al patrocinio y generosidad de la compañía Markham, junto con el trabajo de los paisanos de Los Haro y las donaciones de los familiares y amigos que asistieron, el Comité logró contratar al profesor Eleazar Sotelo Saldívar como coordinador del curso.
Édgar Danilo Mejía de Haro fue el vicecoordinador, más cuatro líderes de grupos, con lo que se aseguraron plazas para 36 participantes.
“El éxito del primer curso, junto con el entusiasmo de los participantes y sus familias, convenció al Comité para volver a intentarlo este año”.
Sandra Nichols agradeció el apoyo de varias organizaciones, individuos y entidades del condado del vecino país y de Zacatecas, como la Napa County Hispanic Network -la Red Hispana del Condado de Napa-, una organización comunitaria sin fines de lucro.
También el Colegio del Valle de Napa colaboró para estas actividades y en Zacatecas, el Curso de Verano es respaldado por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) y las autoridades municipales de Jerez.

Comments